UTENSILIOS BÁSICOS DE REPOSTERÍA

Aquí les dejo parte de los utensilios básicos para trabajar en la repostería seguro se me escapa alguno, pero lo importante es que podamos hacer nuestro deliciosos postres y tengas las herramientas básicas para elaborarlos, estos son algunos de los que siempre tengo en mi cocina y nunca me faltan a la hora de preparar mis postres.

1. Báscula

Para mí el utensilio fundamental en mi cocina es la báscula porque siempre creo que son más precias las cantidades tanto de los sólidos como de los líquidos y en muchas recetas de repostería los ingredientes deben ser pesados con precisión. Lo importante al comprarla es que sea digital, plana para que ocupe poca espacio y que además pese en distintas medidas (gramos, milímetros y onzas). Pero lo importante es que tenga la función tara para que puedas poner primero el recipiente y luego agregar los ingredientes individualmente de forma progresiva. También verás que la uso mucho cuando hago las porciones de galletas, algunos bombones para asegurarme que salen todos del mismo tamaño.

2. Cucharas, tazas y jarras medidoras

Aunque te acabo de decir que para mi la báscula es esencial en la cocina puede ser que si tienes algún libro de recetas americanas las medidas vengan en cucharitas, cucharas o tazas. puedes hacerte con unas porque son muy baratas y ocupan poco espacio ya que cada medida entra dentro de la otra. También hay jarras medidoras para medir líquidos e incluso ingredientes sólidos, porque incorporan marcas con otras capacidades.

3. Recipientes hondos, boles o cuencos de distintos tamaños

Estos recipientes se utilizan para mezclar los ingredientes de un bizcocho o para montar las claras o crema batida. En relación a su tamaño muchas veces os digo en los vídeos que debéis de escoger, en relación al tamaño de los boles, el siguiente al que penséis para que no os quedéis cortos. Además, en los vídeos puedes comprobar que me gustan los transparentes para ver cómo evoluciona una masa.

El tamaño ideal es que sea mínimo de 24 cm de ancho y 14 cm de alto y es recomendable que sea apto para introducir en el microondas en el caso que tengamos que derretir mantequilla o chocolate de una manera limpia. También puedes tener alguno más pequeño.

4. Colador y tamizador

En general el colador es necesario para tamizar o airear las harinas, levaduras, azúcar e ingredientes secos para conseguir masas perfectas, por ejemplo, para un bizcocho ligero o unas magdalenas esponjosas. En él se quedan también las impurezas de la harina, pero por ejemplo podrás ver en algunas de mis recetas que lógicamente si utilizas harina integral se queda la parte integral en el colador y simplemente la agrego al final a la masa. Hay tamizadores en forma de taza que al presionar en el mango se abre para tamizar el ingrediente, pero si no lo tienes siempre podrás utilizar un colador grande.

También se utilizan los coladores para asegurarte que la mezcla no tenga ningún grumo como por ejemplo nuestras recetas de cremas o para colar purés de frutas. ¡Ah! Y también es necesario cuando quieras espolvorear la superficie de un bizcocho con azúcar glas o azúcar flor.

5. Varillas o máquina eléctrica de varillas

Las varillas o batidor se usan en cualquier preparación que requiera incorporar aire como puede ser al montar nata, claras o también para integrar la masa de un bizcocho. Para ello lo mejor es una máquina eléctrica de varillas que suele costar unos 50 euros y que tenga al menos 200W de potencia, pero si se sale de tu presupuesto, siempre podremos adquirir la varilla manual y ejercitar nuestro brazo para conseguir buenos resultados. Sobre los materiales las hay de silicona, bambú o metálicos. Las metálicas son las mejores por ejemplo al usarlas en un ganache porque aguantan bien los cambios de temperatura, pero también suelo tener unas varillas de silicona cuando no quiero dañar la superficie del recipiente.

6. Una espátula o lengua de silicona

La espátula es imprescindible para aprovechar toda la masa o cremas cuando la volcamos en el molde, o para mezclar ingredientes. También sirve para mezclar de forma envolvente nuestras preparaciones, así como para extender, nivelar e igualar rellenos y coberturas. En las tiendas las puedes encontrar de silicona y metálicas, también en distintos tamaños y formas: planas, acodadas, en punta, en forma de rombo, pero lo más importante es que inviertas un poco en escoger una de buena calidad y resista temperatura elevada para que no se deforme.

7. Rodillo

El rodillo es un cilindro con un mango en cada extremo que se utilizar para extender o estirar masas y nivelarlas. Puede ser de madera, silicona o metal y es uno de los necesarios para hacer pastas, hojaldre, cruasanes…

8. Moldes

Y para hacer postres no podían faltar los moldes que como verás en las tiendas hay de diversos materiales y formas, desmontables de una sola pieza y te adelanto que aunque ahora te diré cuáles son los esenciales aunque estoy segura que una vez que entres en este mundo siempre creerás que te falta un molde nuevo a agregar a tu colección.

Los básicos serían un molde rectangular o tipo para hacer pan de 30 cm de largo por 11 cm de ancho y 7 cm de alto, un molde desmontable de 26 cm de diámetro y unos 3 cm de alto, que sirve para hacer tartas que no suben mucho, tipo la de Santiago y otro molde desmontable más alto que puede ser de 18 a 24 cm de diámetro.

Tampoco debería faltarte una bandeja para hacer magdalenas, muffins o incluso mini pasteles. Eso sí, si escoges este molde deberás hacerte también con cápsulas. Por último, otro molde puede ser las flaneras individuales o una grande.

Y si quieres hacer galletas con forma comprar algunos cortapasta con forma de corazón, estrella, círculo, etc. Estos cortadores suelen venir en una misma caja y para empezar son más que suficientes.

9. Pincel de silicona o brochas

Los pinceles se usan para dar brillo a a nuestras preparaciones o para pintar con mantequilla fundida un molde o bien repartir una glasa o un almíbar en un bizcocho. Hay una gran variedad, no sólo en cuanto a forma y tamaño, sino también en cuanto a composición. Yo en mi caso me gustan más los de silicona. También lo usamos en la repostería para pintar el fondant y decoraciones.

10. Papel de hornear, papel film, papel de aluminio y papel de cocina

Todos estos papeles los puedes encontrar en cualquier supermercado y es de uso continuo en repostería.

  • El papel vegetal o para hornear se usa para forrar un molde y de esta forma no se pegue al hornearse o bien sea más fácil desmoldar una tarta.
  • El papel film o papel transparente se usa para envolver bizcochos a fin de que estos no se resequen, también se usa para cubrir cremas para evitar que éstas formen una costra al enfriarse, o cuando se conservan en el frigorífico para evitar que se impregnen de otros olores.
  • El papel de aluminio se suele utilizar para preparaciones al baño Maria en el horno. También se suele usar para forrar un molde desmontable por fuera en el caso que usemos mezclas muy líquidas que creamos que se puedan salir por los bordes.
  • El papel de cocina es muy apropiado para secar diferentes alimentos o para que escurra sobre él el aceite de diferentes preparaciones fritas.

11. Termómetro de Cocina y Termómetro de Horno

En repostería el termómetro de cocina se utiliza para medir la temperatura de nuestros alimentos, salsas, cremas y bizcochos. Dependiendo de qué uso le quieras dar como por ejemplo para controlar la temperatura de un almíbar, chocolate o aceite, podrás encontrar un tipo de termómetro, incluso digitales. Y también podrás leer en muchas recetas que cada horno es un mundo por eso si no conoces bien a tu horno deberás comprarte uno para saber con exactitud la temperatura de tu horno y evites así que se te quemen los bizcocho o magdalenas

12. Manga pastelera

Aunque creas que no vas a hacer muchas decoraciones de tartas, cupcakes, pasteles, etc., siempre nos vendrá bien tener a mano mangas pastelera y digo en plural porque te recomiendo que te hagas con un paquete de mangas desechables de plástico porque son mucho más cómodas e higiénicas. Además, no solo nos sirven para decorar o decorar con glaseado real sino que también son perfectas para repartir una crema en una tarta o rellenar unos macarons. Por muy sencilla que sea, siempre quedará mejor si lo ponemos con manga pastelera que puesto de cualquier manera con una cuchara. Lo que sí te recomiendo es que las tengas de dos tamaños, uno grande para rellenos de tartas y otro más pequeño para decorar por ejemplo con glaseado

13. Boquillas y adaptadores

Las boquillas y adaptadores son las compañeras de las mangas pasteleras y las podrás encontrar de muchas formas y tamaños. Las puedes encontrar de plástico o de acero inoxidable siendo estas últimas las más recomendadas por su calidad. Para empezar te recomiendo boquillas básicas que sean multiusos, como por ejemplo una redonda grande, una redonda mediana y otra cerrada con forma de estrella o rizada. Pero no te asustes porque seguro que verás que las venden en caja de 6 unidades con los tamaños y formas más comunes. También son importante los adaptadores porque con ellos se puede cambiar de boquilla sin tener que cambiar la manga pastelera.

14. Rallador y exprimidor

Como su nombre indica, el rallador es un utensilio que nos sirve para rallar pieles de frutas como naranjas o limones e incluso para rallar chocolate.

El exprimidor puede ser manual o eléctrico y nos será muy útil para extraer el zumo de los cítricos sobre todo de las naranjas y limones que tanto se usan en los postres.

15. Rejilla

Aunque ya estamos llegando al final de la lista no por eso estos utensilios son menos importantes, ya que es necesario contar con una rejilla enfriadora para que los bizcochos o magdalenas no suden por su base. Es por esto que podrás leer en muchas recetas que pasado unos 5 minutos después de sacar del horno nuestro bizcocho lo debemos desmoldar y dejarlo reposar sobre la rejilla para que se aire correctamente y termine de enfriarse.

Estas rejillas además se pueden usar para pizzas y panes y las hay de varias formas y tamaños (circulares o rectangulares), e incluso hay algunas de varios pisos que son perfectas cuando tenemos que enfriar galletas o dejarlas reposando cuando las hemos decorado con glasa. ¡Ah! Y también sirven para cuando queremos verter sobre los bizcochos o tartas un glaseado.